El pasado 8 de marzo se celebró el Día de la Mujer. Pero, ¿Día de la Mujer o Día de la Mujer Trabajadora? Porque parece que con el tiempo, esta festividad originaria de principios del siglo XX de movimientos a favor de los derechos de las mujeres, ha ido evolucionando tanto en actividades como en nombre.

Si bien en un principio este día se llenaba de manifestaciones en defensa de la igualdad de mujeres y hombres, ahora con el tiempo celebramos también los avances conseguidos.

En Madrid por ejemplo, el mes pasado pudimos disfrutar de una serie de eventos organizados tanto por la Comunidad como por el Ayuntamiento de Madrid. Festivales y muestras artísticas donde las creadoras y/o protagonistas son mujeres, como la exposición del Museo del Traje sobre el trabajo textil y su vinculación a las mujeres (Vidas a Puntadas del Festival Miradas de Mujer)- que continua hasta mayo.

Hay además actos oficiales, o relacionados con profesiones específicas. Una muestra es la  agenda de la Comunidad de Madrid, plagada de eventos.

También las marcas se suman a esta festividad, sobre todo aquellas cuyo público objetivo es femenino. La marca de joyería Pandora, por ejemplo, realizaba un encuentro con 25 afortunadas donde además de presentarles la nueva colección en primicia, les agasajaban con una sesión de belleza. Sin duda una buena oportunidad para dar a conocer sus productos.

Pero entre tanta celebración, no conviene olvidar que la lucha por la igualdad sigue activa, en unos países y sectores más que en otros, pero que es una labor de todos. Gracias a estos momentos podemos reflexionar sobre lo que ya hemos avanzado, pero también el camino que aún queda por recorrer diariamente.